mar
25
ago
2009
Miho Hagino hace de sus imaginaciones una experiencia inmediata. Transforma un niño dios al intervenirlo con plastilina, silicón y esponja. Mientras que una fruta es imagen y semejanza de los genitales masculinos. Artista versátil, Hagino hace un video el cual relata cómo se calsifican los clavos que han servido para unir sus huesos. Luego muele, hace galletas con forma de muñequitos y después los engulle.